Ayer, cruzando uno de los puentes de Lleida dirección a la uni, me encontré con una redonda (aunque menguante) luna anaranjada tras unos tenues hilos de nubes. Era preciosa, romántica y cariñosa, con lo que sentí el impulso de guardar ese preciso momento, así que saqué mi teléfono y la fotografié.

Claro que la combinación noche y teléfono con cámara de 2MP no es la mejor de todas para obtener una bonita instantánea del momento, pero como mínimo lo intenté. Y este fue el resultado:

El despertar lunr tras la ciudad

El despertar lunr tras la ciudad

Como veis, es en estos momentos en los que una buena réflex es tu mejor amiga.

Sed buenos.