No todos tenemos los mismos valores adquiridos. Tampoco disponemos de los mismos valores innatos, incluso cada día aprendemos nuevos, perdemos otros y se nos ponen a prueba el resto.

Lo mas dificil de todo es mantenerlos vivos. La vida nos pone a prueba constantemente, y por ello es muy importante estar atento, reconocer la prueba y no ceder.

La mejor arma para luchar contra estas pruebas es volver a retomar parte de esa inocencia perdida. El mundo en el que vivimos nos endurece y nos hace estar constantemente a la defensiva, pero creedme cuando os digo que la vida es mucho mas fácil siendo inocente (que no tonto), y por ende ser bueno.

Podéis practicar en pequeñas dosis esta nueva inocencia en vuestras vidas, hacedlo como un ejercicio práctico y os prometo que vuestro mundo mejorará.